Quienes somos

Somos una pareja de ”urbanitas”, Mercè y Joan, que procedentes de actividades profesionales muy diferentes, en la madurez de nuestra vida hemos decidido iniciar un nuevo camino persiguiendo un sueño.

Con una gran afición por los caballos desde mucho tiempo atrás, no fue hasta hace unos 13 años que las obligaciones familiares y profesionales nos permitieron participar en nuestra primera gran aventura a caballo: hacer el Camino de los Hombres Buenos, desde Espinalbet (Berga) hasta Montsegur (Francia). En aquella época, dirigidos por el guía de la Hípica de Prullans “4 Potes”, y con un grupo de jinetes de los “Amics dels Cavalls de Cassà de la Selva”, fuimos unos de los pioneros en realizar toda la travesía a caballo. Aquella ruta marcó un antes y un después en nuestras vidas y en nuestras relaciones con respecto a los amigos, a la naturaleza y a los caballos.

En años posteriores siguieron muchas otras excursiones por el Pirineo y queremos tener un especial recuerdo para los dos caballos de alquiler que Mateu siempre nos ofrecía (nosotros aun no teníamos): la Buri y la Babà, yeguas fuertes, seguras, diligentes, acostumbradas a la alta montaña y que en situaciones difíciles nunca fallaban.

En un momento determinado nos planteamos tener nuestros propios caballos. Pero no queríamos tener encerrados en estrechas cuadras a unos animales que son el símbolo de la libertad y la nobleza, de la unión y del “feeling” entre el hombre y la naturaleza. Los queríamos en libertad, pastando en campo abierto y, por ello, tenían que ser de una raza adaptada a la alta montaña, al frío y a las inclemencias de un clima duro como el de Saldes-Pedraforca.

Después de dos años de buscar información, de leer todo lo que llegaba a nuestras manos, de viajes, de ponderar y discutir opciones, nos decidimos por la raza pirenaica de caballos Merens, actualmente presentes sólo en la Cataluña Norte (sur de Francia). Ahora hace 8 años entraron a formar parte de nuestra familia Haras y Jour, con los que hemos hecho las últimas rutas montañesas y “randonees”. De las cualidades y características de esta raza y de su contribución medioambiental tratamos en “nuestros animales”.

Pero claro, la opción de tener los caballos en libertad era la más complicada, ya que los caballos comen los 365 días del año, y los pastos por nuestros parajes solamente crecen desde abril a septiembre. Imaginaros qué representó esto para los dos “urbanitas” como nosotros.

Desde el primer momento, varios vecinos de Saldes nos dieron su apoyo. Muchos de ellos, antiguos vaqueros, tenían tierras que ya no eran pacidas y que cada día quedaban más abandonadas. Estos saldenses, apiadados de nuestras angustias, nos ofrecieron sus tierras para que las pastaran nuestros caballos, a cambio de que los animales limpiasen el sotobosque y de que nosotros hiciéramos el cercado. Figúrense a estos dos “urbanitas” equipados (por primera vez en nuestras vidas) con una motosierra y una desbrozadora, haciendo cercados, clavando “reas”, pasando cintas eléctricas y poniendo aisladores. Pues hoy ya somos unos expertos.

El año 2010 fue “Año Santo Compostelano”. Dos años antes ya habíamos empezado a darle vueltas a la idea de iniciar nuestra particular aventura personal: hacer el Camino de Santiago con nuestros caballos, comenzándolo desde el punto más emblemático de nuestro pequeño país, MONTSERRAT. Éste fue el germen para enfrentarnos al reto de ser jinetes en solitario. De la preparación, etapas, fotos, y de los problemas y soluciones que esta empresa ha representado para nosotros, lo tratamos en “El Camino de Santiago”.

Finalmente, hace aproximadamente un año, a raíz de un artículo aparecido en la prensa sobre las propiedades de la leche de yegua, y avivado nuestro interés tanto por el aspecto profesional (Mercè es farmacéutica, especialista en análisis clínicos), como por la pasión por todo lo relacionado con los caballos, entramos en contacto con la asociación sin ánimo de lucro “eQuaid Reserch”, creada por Joaquim “Juti” Gusi, a resultas de una dura experiencia personal.

Esta asociación tiene como finalidad el promover la producción, el estudio bioquímico, microbiológico y clínico de la leche de yegua y documentar científicamente sus notables propiedades. Nosotros nos hemos adherido a dicha asociación y a su proyecto y, juntamente con otros profesionales y en la medida de nuestras posibilidades, así aportar conocimientos y experiencias.

Para acabar, sólo comentar que “Nuestro Proyecto” que iniciamos hace años con un claro carácter lúdico, ahora se ha transformado en una positiva labor medioambiental de recuperación y mantenimiento de pastos y de espacios abiertos y de limpieza de bosques; y que ahora también tomará un giro más científico-experimental, con la finalidad de ayudar y el deseo de que nuestra labor y nuestro día a día tengan un valor añadido y una utilidad real para nuestra gente y nuestro país.

M.M.O. i J.C.
Merens del Pedraforca