Investigación

InvestigacióEn ningún aspecto de mi vida he sido una conformista. Tampoco en el ámbito profesional. Mi especialidad en Análisis Clínicos me ha mostrado, en muchas ocasiones, sorprendentes cuestiones clínicas y fisiológicas y a preguntarme el “porqué” de ello.

Hace unos años, a raíz de una conferencia de un Catedrático de la Universidad de Lieja sobre la influencia de los procesos metabólicos en la formación de Neurotransmisores, aprendí que la “piedra clave” de muchos “porqués” estaba en mantener el equilibrio de todos los procesos metabólicos. Y esto es muy complejo.

Estos procesos metabólicos son reacciones enzimáticas en cadena que dependen de la presencia de catalitzadores/inhibidores, de otros enzimas, de microelementos, de equilibrios iónicos, de permeabilidades celulares y de infinidad de otros factores que intervienen de forma conjunta y coordinada en la síntesis de cualquier hormona, proteína o neurotransmisor. Esto hace que el metabolismo humano sea de una complejidad inimaginable y que cuanto más te adentras en su conocimiento, más constatas que es el gran desconocido.

Ciertamente que la medicina y la investigación de alto nivel han avanzado mucho y que hay estudios que confirman la predisposición genética para muchas enfermedades. Pero también es cierto que los investigadores alertan que hay muchos factores de riesgo externos que favorecen su aparición y desarrollo.

Y es en este punto y de una forma sencilla y sin grandes pretensiones, en el que nosotros queremos contribuir a la divulgación de los conocimientos para prevenir estos factores de riesgo.

En esta línea, hace cierto tiempo me llamó la atención en un periódico la historia de un joven que, para poder entrar en lista de espera para el trasplante de hígado (debido a su excesivo sobrepeso por toxicidad hepática no cumplía con los parámetros del protocolo, por lo que quedaba excluido), decidió, “in extremis”, alimentarse sólo de Leche de Yegua. Ante la sorpresa de todos, perdió en poco tiempo los muchos kilos sobrantes, siendo lo más sorprendente, que mantuvo las constantes hematológicas para poder ser trasplantado con éxito. Debido a mi gran afición a los caballos, al tratarse de leche de yegua, decidí contactar con él e intentar comprender el “porqué”.

Y aquí empezó mi relación con la Associación eQuaid, y con ello a formar parte de un grupo de profesionales de la sanidad que, de forma altruista, colaboramos en el análisis de la composición bioquímica de la leche de yegua, así como en estudios clínicos y observacionales para documentar científicamente sus propiedades.

M. Mercè Olivé i Gorgas
Farmacéutica – Especialista en Analisis Clínicos