Esclerosis Múltiple y Leche de Yegua.

La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad de origen desconocido, catalogada como Autoinmune. Parece ser que es el propio sistema inmunitario el que provoca la destrucción de la mielina que recubre los nervios, produciendo lesiones neurodegenerativas a nivel cerebral  y de medula ósea.

Los axones de las neuronas cerebrales afectadas por esta enfermedad pierden la capacidad de trasmisión de los impulsos cerebrales y es cuando aparecen los primeros síntomas: alteraciones de la vista, cosquilleo, debilidad muscular, cansancio, depresión, trastornos intestinales, disfunción sexual, infecciones urinarias, osteoporosis y un largo etc.

Estos errores del sistema inmunológico se atribuyen a una predisposición genética potenciada por una serie de factores ambientales. Entre estos factores ambientales, parece ser que son los agentes infecciosos los principales inductores de estas alteraciones de nuestro sistema inmunológico; concretamente, se ha observado que frente al Virus Epstein-Barr (EBNA1) muchos enfermos de EM presentan una aguda y selectiva respuesta inmune.

Todas las infecciones virales van acompañadas de producción de interferón gamma, una substancia química producida por nuestro organismo con diversas funciones de defensa: activación de efectores antimicrobianos, inmunomodulación, regulación del tráfico de leucocitos, etc.  Sorprendentemente, en determinadas personas, se constata que se produce una hiper-sensibilidad a bacterias poco virulentas, a algunos virus y otros microorganismos, lo que provoca un efecto perverso: la fuerte respuesta inmunológica a la infección puede provocar una crisis de EM.

El tratamiento para la EM puede ser múltiple y variado, empezando por antiinflamatorios  y continuando por un amplio espectro de fármacos que se aplica siembre bajo prescripción facultativa.

Es opinión mayoritaria que unos correctos hábitos alimenticios, ricos en vitaminas, ácidos esenciales y libres de grasas saturadas contribuyen a la formación de la mielina, contrarrestando en parte su destrucción por el ataque de los anticuerpos.

La Vitamina C, con su potente acción antiinflamatoria y reforzante del sistema inmunológico, juega un papel importante en la protección de la mielina y en la prevención de infecciones bacterianas y víricas. Los Omega 3, el Ácido Fólico, la Vit. B12  y la Vit. D introducidos en las dietas de los pacientes con EM, mejoran su sintomatología.

La Leche de Yegua, por su composición, aporta un muy alto contenido de Vitamina C, Omega 3, Vit. B12, Aminoácidos Esenciales y precursores de neurotransmisores. Recordemos que el déficit en neurotransmisores (serotonina y dopamina) es la causa de estados depresivos y de ansiedad.

Es importante destacar el alto contenido en la Leche de Yegua de proteínas transportadoras de Fe y Ca (Lactoferrina y Lysozima) que hacen mucho más absorbibles a estos minerales por la membrana intestinal y que, acompañados por la Vit. D, también presente en su composición, forman un tándem idóneo para la prevención de la osteoporosis. También la presencia del Ácido Glutámico contribuye a la mejora de la masa muscular.

No podemos finalizar sin mencionar la capacidad prebiótica y prebiótica de la Leche de Yegua. Los estudios realizados hasta el momento demuestran que, al ser un alimento natural sin manipulaciones artificiales, integra en su composición un equipo bacteriano propio con un gran potencial para reequilibrar la muy deteriorada flora bacteriana de nuestros sistemas digestivos .

En conclusión, la Leche de Yegua, como alimento natural no manipulado, por su alto contenido en Omega 3 y por la presencia de Vitaminas, Aminoácidos y Minerales puede contribuir a la mejora de la sintomatología de la Esclerosis Múltiple, y a la vez reforzar el sistema inmunológico, ayudando en la prevención de nueva infecciones víricas y bacterianas, con lo que coadyuvaría a evitar el efecto no deseado del interferón gamma.